El filósofo X estaba harto, despues de
20 años de enseñar su ciencia, llegaron los legionarios, y le cerraron
el changarro por no pagar impuestos, desilusionado, se fue al foro a
platicar con sus cuates, luego se preocuparía por el negocio. El caso
es que llegó, pidió su curado de tamarindo y les conto a los ahí
presentes acerca de la evidente injusticia que le habian hecho, sus
amigos le dieron cuerda y finalmente, emocionado, decidió subir al
estrado y contar lo que habia pasado. Terminando su relato, el
público le aplaudió y le pidió que siguiera hablando, ya encarrerado,
pues manifestó todas sus quejas acerca de la plutocracia existente,
culpándola de los bajos niveles de vida, las injusticias en la
aplicación de las leyes y la pérdida de valores, de pronto, cuando ya
su retórica comenzaba a flaquear, tuvo una idea, era absurda, pero
sonaba bien, y le garantizaba salir del foro en hombros. Se detuvo en
seco, espero a que todos se callaran y dijo, pronunciando cada silaba:
de-mo-cra-cia, nadie habló por un momento, la idea era revolucionaria,
a nadie se le habia ocurrido, era ilógico y ridículo, dejar que el
pueblo gobernara, pero a todos les gustó, y sin dejarlo decir otra
cosa, lo llevaron en hombros hasta que cayó la noche y todos se fueron
a dormir, la historia probablemente se olvidaría al dia siguiente.
Pero no se olvidó, el gobierno se molestó con su manifestacion del dia anterior, asi que lo mandaron llamar: -funcionario:
Bueno, que te estas creyendo, quien crees que te va a comprar ese
cuento de la democracia?, es evidente que no funcionaria, asi que te
puedo arrestar por andarme alborotando el gallinero. El filosofo X
tenia dos opciones, pero, como seguía molesto por lo de su changarro,
le dijo: "claro que funcionaría, aún más, te lo voy a demostrar, y
salió de la oficina decidido a hacerle pasar un mal rato al gobierno".
25 siglos despues, la broma se ha vuelto pesada, y el mal rato ha durado demasiado.
© Leonardo Alcántara G. 1994
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